Por una mirada un mundo…
¿Un mundo? ¿Qué es un mundo? ¿Qué significado le damos? ¿Qué dirá el diccionario? ¿Y los periódicos? ¿Los periodistas que saben del mundo? ¿Qué hay en el mundo? ¿El mundo es personal o impersonal? ¿Nos pertenece?
Un mundo…
Si un niño pequeño te preguntara que es dirías la definición del diccionario, le mostrarías el globo terráqueo y usarías palabras que ni tú mismo entiendes. ¿Pero qué es un mundo? Todos tenemos un mundo, un pequeño paraíso interior y a la vez todos somos uno. Creamos un ecosistema de sentimientos, lazos y miradas que forjan la tierra que pisamos más allá de la que realmente conocemos. A veces olvidamos la belleza que porta nuestro lugar de reposo, lo maravilloso y a la vez terrible que es. Nada es perfecto y nadie lo es, es una realidad objetiva que todos tenemos presente. Es natural que exista la miseria si hay gente incompetente en los gobiernos, personas que crean guerras tan sólo para vender armamento o para mentir más aún sobre el resto. Los edificios, el ruido, la nube de polución, el caos del tráfico, el metro con sus vagones traqueteando, los viandantes fundidos en sus propios pensamientos y las luces artificiales… es parte del mundo, una ciudad cualquiera, a una hora cualquiera, en un tiempo indeterminado y con unas marionetas usadas para el monopolio indiscriminado de las empresas.
Sin embargo como he dicho mi mundo es distinto. En él hay vampiros ocultos entre los salones de baile, ángeles de alas de cenizas o metálicas, pequeños niños siempre sonrientes y eternamente juveniles, ancianos que rememoran historias irreales junto a cientos de demonios de melancólicas miradas. Cuando entras en mi mundo entras en el país de las hadas, de Alicia, de los vampiros y de epopeyas griegas. Puedes ver a Zeus conversando con Legolas… ese es mi mundo, el de las letras. Un mundo donde dejo lo más profundo de mí, mi verdadero yo. Allí yacen los versos más enigmáticos de Edgar y los más profundos de Lorca mientras suplica amor…Hay un pequeño rincón para todos. Los locos dominan y dan toque de color mientras los vampiros se sorprenden de que donde vayan siempre la luna brilla. ¿Maravilloso? ¿Imposible? Tras las tapas de un libro puedes hallar cualquier cosa.
Pero también tengo otro mundo, uno más cercano y se origina en cada molécula de mi ser. Mis sentimientos, mis ideas, mis ideales, mi sonrisa o mis lágrimas…todo yo soy un mundo y los que giran a mí alrededor también. Hay mundos huraños, mentirosos, canallas, delicados, fascinantes, infantiles e incluso melancólicos o bohemios. Aunque todos pueden resultar educativos y hermosos en algunos de sus sentidos hay uno que me llama poderosamente la atención. Un mundo de rostro perfecto, mirada aguda, tacto suave, voz agradable, filosófico y artístico por si solo; ese mundo es el ser que más amo, por el que daría todo en estos instantes. En ese lugar germina mi esperanza, mis sueños más tórridos y la locura más hermosa. El ser amado siempre es un mundo, un pequeño planeta que cuidar con delicadeza y saber proteger con cada caricia.
Hay miles de formas en la sociedad, miles de formas humanas, porque sus sentimientos le dan forma y distintos puntos de vista al mundo… a la realidad más abrupta donde millones pasan hambre, cientos mueren solos, decenas de guerras siguen en pie y miles de millones creen aún en que un Dios les salve de ellos mismos. Sin embargo, me gusta mirar el lado amable, el lado donde estas esperándome con los brazos abiertos para poder dormir a tu lado.
¿Acogerás en tu galaxia a este insulso estudiante de rostros y matices?
¿Sabes la revolución que has causado en los pequeños habitantes de mi mundo? Sí, en mis sentimientos. Has encarcelado al odio, la tristeza, el rencor, la ira y miles de frustraciones en el torreón de los malditos. Es un torreón parecido donde se albergaban los libros impuros de “En el nombre de
Te amo ya es insuficiente para mí…
Carece de valor
Se ha quedado pequeña
La he usado tantos estos días en mis sueños, que ha debido empequeñecer al lavarla para adecentarla ante ti… esta colgada del balcón de mi mirada donde hay destellos de una esquizofrénica sensación…
Deja que abrace tu mundo, tu cuerpo, y pueda besar tus labios lentamente hasta dejarte sin aliento, al intensificarlo.
Muchos cuestionan qué me sucede…
Qué pasa conmigo…
Yo tan sólo digo que estoy ebrio de amor, de dicha y que dejen que me cuelgue de una farola para cantar una sonata diurna a la noche…
¿Ves? Mi mundo es un ser bohemio, un loco, que desea amarte con ternura y desearte con lujuria…
Ese es mi mundo…ese soy yo, quien te ambiciona y te adora…
¿Quieres alojarte en mi mundo?...por favor…
Te amo
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